La inmunidad es liberar nuestra actitud sediciosa

—El COVID-19, un cisne negro?

Quien prevé sin descanso una catástrofe, no tiene descanso sino hasta que ocurre. Uno de los medios más seguros para atraer un desastre es anunciarlo.

Experimentar un detergente en Detroit, un antiséptico en Dusseldorf, un tranquilizante en Basilea, … es correr el riesgo de desintegrar núcleos de coral, de exterminar especies vegetales y animales, de hacer que nazcan monstruos humanos en las antípodas (o, peor aún, alrededor de uno mismo)

Georges Elgozyi

El Covid-19 cumple con las características planteadas por el capitalista libertariano Nassim Taleb, un acontecimiento impredecible de alto impacto principalmente contra el ser humano (o mejor dicho contra lxs explotadxs) y que solo a partir de la afirmación de su existencia –por todo medio posible–, se comenzaron a emitir miles de juicios inteligibles en retrospectiva. Opiniones-debates en boca de todxs, vertidas a través de la desinformación y que, van desde las terrenales del día a día, hasta las de la elite intelectual, pasando por las conspiranoicas; engrosando la Posverdad del Sistema de Dominación, pero algunas más interesantes que otras, sobre todo las propuestas de nuestros afines anárquicosii.

Estas líneas son solo para expresar una idea que considero fundamental. No quiero ser parte de la opinología masiva, pues ya hay suficientes opiniones para tener conclusiones y criterios claros. El principal impacto es la profundización de la desigualdad, del control y vigilancia permanenteiii, de un sacrificio más apretado de la movilidad y la libertad. No se necesita ser muy inteligente para predecir lo predecible: el avance del capitalismo deja destrucción a su paso. Por lo tanto la mayoría de cisnes negros, como los llama este enemigo Taleb, son acontecimientos extraordinarios de la mano humana, es decir, tienen un origen y es el virus del capitalismo.

La dictadura de la incertidumbre

La inteligencia artificial que según parece, tiene capacidad predictiva con márgenes de error mínimos, se ha convertido en una obsesión para predecir cualquier hecho de la vida, pero se ha quedado corta porque hasta donde sé, antes del COVID-19, no se hacían modelos para este virus en específicoiv y, sólo existían algunos cuantos para posibles epidemias y pandemias; esto significa que no podemos abarcar o conocer todo lo existente (¿por ahora?), el hecho es que se generaliza a partir de datos e información específica idealizando que, hechos pasados pueden demostrarnos una idea del posible futuro, pero los especialistas (que ni siquiera entre ellos se ponen de acuerdo para emitir un juicio,) aun no comprenden que el conocimiento es infinito y por lo tanto solo acceden a las fuentes que vertimos en los medios digitales o que obtiene del espionaje, pero ignoran otras, como por ejemplo, el sentido común o que podemos mentir, suplantar, hackear, etc. y alterar la información. No sabemos la capacidad de la tecnología llamada 5G de la que se dice, “es para espiarnos mejor”, así que estamos a tiempo de quitarnos de encima lo que llaman el internet de las cosas.

El miedo como tal, también ha tenido su evolución y hoy nos encontramos ante uno más de los originados por el Sistema de Dominación, pero mientras este miedo generalizado se apodera de nosotrxs, ellos no descansan, siguen sus planes de dominio y exterminio, tan sólo en lo que va del llamado a la cuarentena en México, hay decenas de eco-activistas y compañerxs asesinadxs o secuestrados por el Sistema y, se han registrado incontables feminicidios; en el mundo entero, selvas y bosques son talados e incendiados para el avance de la tecno-industria; incluso hay planes y experimentos para la colonización y explotación de la Luna o el planeta Marte. Mientras todo este avance destructor sigue su cauce, estamos a merced de la incertidumbre y el miedo por la supuesta pandemia.

¿Rumbo a un neo-feudalismo?v

Esta situación de pandemiavi o el supuesto cambio a un mejor Sistema de Dominación –a uno Sostenible-Verde–, o de su nueva mirada de sujeto colonial salvaje a un sujeto político económico de las comunidades nativas, entre otros factores disruptivos de la tecno-industria; son parte de la estructura que preparan para implantar un neo-feudalismo. Otros factores a considerar son la vigilancia, la obtención de datos personales, el contagio emocional, la información falsa, etc., con el objetivo de predecir nuestras vidas para degradar la afectividad y la memoria.

Las empresas y Estados “VERDES”vii, presumen salvar el planeta del Calentamiento Global, con métodos que derivan en un neo-feudalismo para este siglo: la explotación de recursos de manera equilibrada, bajo un mecanismo de control de espacios en el planeta donde los poderosos pueden comprar y/o negociar con los gobiernos o con los recién flamantes reconocidos grupos indígenas “nativos ecológicos”viii para explotar esos espacios en convenio de mutuo acuerdoix.

Se crearía una nueva masa productiva como fuerza neo-primitiva (en el antiguo sentido colonial), movida por impulsos emocionalesx creados por el sistema de dominación. Los nuevos roles de trabajo con seres despersonalizados, aislados, mal alimentados, etc.; nuevos esclavos, trabajaran dentro de dichos feudos y los que quedemos fuera de esos nuevos territorios y fronteras explotables, es decir, “los libres”, nos alimentaremos de la basura generada por los neo-feudos, tendríamos que buscarnos la vida como podamos en los espacios reducidos a concreto y no aptos para la sobrevivencia, lo que ocasionaría posiblemente una purga masiva de gente no productiva en estos nuevos espacios. Pero también tendríamos una vez más la oportunidad de destruir el sistema actual, antes de cruzar esta línea de transición.

CARPE DIEM

Toda la desdicha de los hombres procede de la esperanza.

A. Camus

En la década del 70 surgen los movimientos ambientalistas pero, desde una posición antropocéntricaxi, han surtido mínimo o, más bien, nulo efecto estas demandas ciudadanistas del pasado, pero el impacto principal por el que ahora los Estados y las Empresas se transforman en VERDES, es por la amenaza del denominado Calentamiento Global (¿otro cisne negro?) que originaron ellos y que hoy suman a sus agendas además de estos, otros como la Geoingenieria y nuevas políticas para mitigar el cambio climático.

Cabe mencionar que existió una corriente socialista libertaria ambientalista pero de igual manera antropocéntrica e incluso colonialista, denominada como anarco-ecologismo social, ideada por Murray Bookchin. Afortunadamente no fue la única corriente, como siempre el pensamiento anarquista basa sus conceptos teóricos en la práctica y surgen grupos más radicales como el Animal Liberation Front (ALF) o el Earth Liberation Front (ELF), pasando por Theodore Kaczynski y las reflexiones de John Zerzan, hasta los actuales grupos Eco-Anarquistas y anticivilización.

No todo es incertidumbre y miedo. Ayer como hoy, hay compañerxs de la diversa fauna anárquica, proponiendo alternativas y realizando actividades ante la situación global, pero, desafortunadamente, muchas de estas “alternativas” dejan mucho que desear: desde métodos de higiene y prevención, pasando por remedios herbolarios y hasta las llamadas ollas populares, la mayoría de estas actividades casi-rayando en el asistencialismo.

Por lo tanto, la idea fundamental que deseo expresar con estas breves líneas, es no quedarnos de brazos cruzados o asumir esos tristes roles asistencialistas sino sumarnos a los llamados de los compas afines, a la invitación de lxs italianxs o chilenxs a las acciones sediciosas, a expropiar los almacenes de alimentos del Estado y las empresas, a incendiar los templos religiosos, a utilizar los medios de transporte del Estado a nuestro antojo sin pagar un centavo, a la ocupación de edificios y casas abandonados, a dejar de utilizar la comunicación digital controlada por el Sistema, a dejar de pagar los servicios (agua, luz, etc.); esto como antesala para la destrucción total del Sistema.

Es hora de poner manos a la obra nuestra creatividad para la liberación total, esta situación es ideal no solo para la práctica autogestiva y solidaria sino también para la insurrección permanente.

Que tu fuente de alegría y sentido de la vida sea la Liberación Total, supera tu crisis emocional!!!!

A destruir la Posverdad!!!

A destruir el pensamiento antropocéntrico!!!!

Destruyamos el sistema de dominación!!!

Qué no quede piedra sobre piedra!!!

Nihil

Desde las entrañas de las aguas negras. Marea Subiendo

Abril – 2020.

i Quizá me criticaran por citar a este economista y ex burócrata francés, pero lo he hecho a propósito, con la intención de que si un ciudadanista es consciente y crítico de la tecnoestructura (concepto usado por él) de que la transformación industrial de una sociedad no garantiza necesariamente la felicidad, del peligro de la tecnocracia, etc. en el que sus impresiones tienen aún validez hoy: Si el presente esta preñado de futuro, lo menos que puede decirse (y aun predecirse) es que con frecuencia tiene malparto. Sin contar los embarazos neuróticos y los abortos espontáneos, el número de retoños monstruosos aplasta al de los normales / Si usted declara que en el año 2100 los climas serán controlados diariamente por los humanos, o mejor aún, por un reóstato planetario ¿Quién sería el tonto que se atrevería a contradecirlo con pruebas firmes? A previsiones indemostrables, refutaciones superfluas / En dos palabras «¡Democracia, mediocracia!», Proudhon dijo más que todos nuestros psicosociólogos en mil volúmenes. Quizás habría agregado una tercera palabra hoy, con referencia a la primacía de los medios: «Mediacracia» / Nosotrxs anarquistas aún mejor, deberíamos tenerlo más claro.

ii propagacionanarquica.noblogs.org / anarquia.info / contratodanocividad.espivblogs.net / contramadriz.espivblogs.net / etc…

iii El Gobierno de la CDMX vía la Agencia Digital de Innovación Pública, aprovecha la situación para obtener datos de antenas de las empresas de la telefonía móvil, para monitorear movimiento y contacto de la gente como supuesta prevención al COVID-19.

iv En algunas notas incluso se menciona que no es posible predecir el comportamiento del virus: https://elpais.com/ciencia/2020-04-08/por-que-no-podemos-predecir-como-se-comportara-el-coronavirus.html / https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/colaborador-invitado/y-si-el-modelo-predictivo-de-la-pandemia-fuera-incorrecto

v Hace alrededor de 19 años, en uno de los encuentros anarcopunks en México -aquella ocasión en el estado de Morelos- durante la ronda de participaciones a la exposición de una compañera sobre el Plan Puebla Panamá, lanzado por Vicente Fox; expuse brevemente el tema de las “finanzas populares”, concepto utilizado por el capitalismo para la inclusión financiera a los segmentos no bancarizados, es decir, exprimir hasta el último centavo a las poblaciones marginadas a costa de sus recursos; este proyecto también impulsado por Vicente Fox, dirigido fundamentalmente a los pueblos originarios. Modelo copiado al Banco Bangladesh; en ese entonces no tuvo mucha resonancia mi exposición, pero hoy mi interpretación de este futuro inmediato, vislumbra la llegada de un neo-feudalismo económico a gran escala, a través de las trampas del capitalismo como el ejemplo de las finanzas populares, que en nuestro caso mexicano, aun hoy, se habla de abrir empresas comunitarias a través de la inclusión digital y financiera a las zonas marginadas, más pobres, donde la mayoría son campesinos y comunidades indias, en otro artículo mencionaba la intención del PEJE tras invitar al dueño de Facebook a participar en su proyecto de tecnología para las zonas más pobres del país, donde no solo desea el control político (coercitivo) de dichas poblaciones, además de buscar mayor certeza en su persecución y cacería selectiva de eco-activistas y defensores de la naturaleza, sino porque también el control económico les resultaría demasiado rentable, a día de hoy se sabe que las remesas ascienden en promedio a 30,000 Millones de dólares al año y desde que se tienen estadísticas de la entrada de remesas a México, estás han ido en aumento considerable al paso de los años, por lo tanto buscan bancarizar estos territorios para la inclusión de los nativos y campesinos de lleno al Capitalismo, teniendo permisos de los propios pueblos para que las grandes empresas o los Estados, exploten los recursos de sus territorios. La antropóloga Isabel Cruz indica que el 70% de la población de estas zonas marginadas, utilizan teléfonos celulares; pero qué importancia tiene saber esto? pues el objetivo es bancarizarlos a través de ese aparato inteligente, es decir, canalizar no solo las remesas millonarias sino también el dinero de los apoyos gubernamentales de los programas sociales a este sector, que según la citada antropóloga ascienden a 120 millones de dólares que envía el Gobierno, lo que significa que la gente no vería el dinero en físico, sino a través de lo que denominan dinero electrónico, o sea, las gestiones y movimientos que tenga que hacer la gente de estas zonas marginadas, lo haría online vía el teléfono celular. Lo que impulsa es una suerte de «capitalismo comunitario» o «capitalismo indígena».

vi Este experimento global tendrá sus réplicas, hasta adaptarnos en su totalidad o ser exiliados en el mejor de los casos, en el peor, seríamos borrados del mapa. Aseguran que en este panorama cada vez más incierto cambiará la vida como nunca. Y tendrá que estar bien preparado. Porque algunos expertos aseguran que las pandemias serán más frecuentes, estimado entre cada tres o cinco años.

https://www.expansion.com/expansion-empleo/desarrollo-de-carrera/2020/03/27/5e7de7b4468aeb725a8b45f7.html

vii La nueva configuración de la vida en el planeta tras explotar y arrasar millones de hectáreas, es decir, la colonización y el dominio de la naturaleza para el desarrollo y el progreso humano, ha ocasionado un supuesto miedo en el que se dice hoy nos encontramos como especie amenazados de nuestra propia extinción.

viii El reto de los pueblos originarios, es sacudirse el indigenismo colonial, este discurso se actualizó en el siglo XX, al reconocer los gobiernos, sus territorios e identidades propias desde 1959 con el Convenio 107 y en 1989 con el Convenio 169 ambos de la OIT, posteriormente con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los pueblos indígenas en 2007, pero que tiene su antecedente preparatorio desde finales de 1994 y que para este nuevo siglo XXI, los Estados en contubernio con las grandes empresas, utilizan a su favor estas legislaciones internacionales para explotar los recursos y pueblos originarios con “acuerdos” a cambio de “progreso económico” en sus territorios.

ix Un ejemplo es el caso de la Guyana, donde sus bosques han sido desertificados por la tala y ahora para recuperarlos, han ideado con tecnología de punta, un sistema que detecta en los árboles, cuales captan más Co2 que transforman en oxígeno para plantar árboles maderables que lo hagan en menor medida o que de plano no capten Co2 y así obtener maderas para las diferentes industrias que las usan. Ejemplos como este hay cientos la gran mayoría fomentados por el BID.

x Es notorio que estos esclavos de la era digital, han modificado su comportamiento, alterados por la desinformación y sometidos ante esta, siguen justificando la existencia del Sistema de Dominación a cambio de un supuesto bienestar.

xi Promovieron en las agendas de los Estados, la conservación y regeneración de los recursos naturales tras su explotación desmedida, la preservación de la vida silvestre y la vida en cautiverio (reservas ecológicas, zonas protegidas, zoológicos, etc.) la reducción de la contaminación, etc.

 

La inmunidad es liberar nuestra actitud sediciosa

¿Qué internacional? Entrevista y diálogo con Alfredo Cospito desde la prisión de Ferrara. III Parte

El texto que informamos aquí es la tercera y última parte de «¿Qué internacional? Entrevista y diálogo con Alfredo Cospito desde la prisión de Ferrara», publicado en marzo de 2020 en el número 4 del periódico anarquista «Vetriolo». La primera y la segunda parte se publicaron en los números 2 (otoño de 2018) y 3 (invierno de 2019) respectivamente. Dada la complejidad y la inmensidad de los temas tratados y el texto en sí, no fue posible publicarlo en su totalidad en un solo número del periódico y se decidió dividirlo en tres partes. Toda la entrevista se imprimirá en un próximo volumen.

En esta ocasión, informamos y corregimos un error en la tercera parte (lo invitamos a prestar atención a este paso cuando lea el periódico). El error se encuentra en la cuarta columna en la página 11, líneas 4 – 11. Para una mayor comprensión, citamos la oración completa: «Este concepto puede recuperar el significado, su concreción, su relevancia solo si va acompañado de la «revuelta», de la violencia la «revolución» está satisfecha con el «pathos» (sentimientos, pasiones, fascinación) y la «praxis» (acción destructiva, la propaganda del hecho, la violencia)».

El error radica en la palabra «revolución», que debe ser reemplazada por «revuelta». Entonces la frase correcta es: «Este concepto puede recuperar un sentido, su concreción, su actualidad solo si va acompañado de «revuelta», de violencia. La «revuelta» está satisfecha con el «pathos» (sentimientos, pasiones, fascinación) y la «praxis» (acción destructiva, la propaganda del hecho, la violencia) «.

Para solicitudes de copias: vetriolo[at]autistici.org


¿QUÉ INTERNACIONAL? ENTREVISTA Y DIÁLOGO CON ALFREDO COSPITO DESDE LA PRISIÓN DE FERRARA. TERCERA PARTE.

En algunos de sus escritos recientes, quería abrir un debate sobre: grupos de acción y afinidad, individuos que actúan, demandas, formas de organización informal entre los anarquistas y propaganda a través de la acción directa. Hay diferentes experiencias que se reducen hasta nuestros días, muchas y heterogéneas en las diferentes tensiones del anarquismo. No creemos que haya, para el anarquismo de acción, una indisponibilidad o imposibilidad en comparación con el contexto histórico actual. Los anarquistas, de diferentes maneras y en todas las épocas, siempre han actuado en el «ahora y aquí». Nos gustaría preguntarle, evaluando estas diferentes experiencias y formas de actuar y organizarse de manera horizontal y antiautoritaria: ¿podría decirse que, especialmente en Italia, existe un prejuicio ideológico con respecto a la «organización informal», «grupos anarquistas», «reivindicaciones»? Del mismo modo, el debate a menudo termina en juegos de palabras por su propio bien, lejos de poder confirmar la validez absoluta o los hallazgos teórico-prácticos sobre «reproducibilidad, informalidad, anonimato», están las condiciones en el contexto italiano para cálculos de métodos, funciones y el momento, en una lógica distorsionada de «facciones»?

El prejuicio «ideológico» hacia la organización informal aquí no es nada nuevo. Aunque no hay duda de que algunas concreciones de la práctica informal son más aceptables para el anarquismo organizador «clásico» que otras. Las acciones «pequeñas» que pueden reproducirse contra las estructuras del dominio no reivindicado, sin iniciales de ningún tipo, crean menos problemas que las acciones que ponen en peligro la vida de hombres y mujeres de poder, especialmente si se firman con siglas que tienen una constancia en el tiempo. Los primeros en comparación con los segundos son más aceptables para el «movimiento» por la simple razón de que dan lugar a una represión cada vez menos intensa por parte del Estado. El rechazo del insurreccionismo o las experiencias informales como FAI / FRI por el anarquismo «clásico» casi siempre está motivado como el rechazo «ético» de la violencia y específicamente de ciertas acciones (ataques con bombas, incendios, paquetes de bombas, gambizzazioni[^1] , expropiaciones …). Para aquellos que se autodenominan «revolucionarios», la hipocresía de tal motivación es más que obvia. La revolución con sus trágicas consecuencias de la guerra civil es uno de los eventos más violentos imaginables y cuando hablamos de anarquismo social y organizativo «clásico» hablamos de compañeros que nunca cuestionaron el concepto de revolución, como ruptura violenta con el sistema. Para aquellos que no eliminan la violencia revolucionaria de su paisaje ideológico, la oposición indignada a ciertas prácticas tiene sus raíces en otros lugares, no en la ética, sino en el miedo. Miedo a la represión, miedo a perder esa imagen engañosa (aunque cómoda) del ingenuo soñador anarquista, víctima inocente e indefensa del sistema, que desde Piazza Fontana en adelante, muchos, aquí en Italia, han utilizado como escudo contra vicisitudes represivas. Una «carta sagrada» en la que cierto anarquismo «social», a veces post-anarquista, fundó su «mito» y sus «fortunas». La lucha armada anarquista, por minoritaria que sea, ha cuestionado este «mito», especialmente cuando se afirma con orgullo ante los jueces. Entonces debemos resignarnos a lo inevitable: el prejuicio «ideológico» contra las «nuevas» formas de lucha está en la naturaleza de las cosas. Cada nueva forma de organización inexorablemente «desorganiza» las realidades preexistentes que tienen el mismo propósito, desplazándolas y cuestionándolas. El nacimiento de lo que ustedes llaman «facciones» es el resultado de esta «desorganización», de este conflicto. Nuestra historia está llena de luchas internas entre compañeros que en teoría (incluso con diferentes prácticas) deberían estar del mismo lado. Los «insurreccionistas», en su aparición en los años 70 y 80, sufrieron ataques violentos, contra ellos denuncias difamatorias vergonzosas. Tiempo más tarde, no faltaron acusaciones del mismo tenor contra los compañeros de la Federación Anarquista Informal. Habiendo dicho eso, sin embargo, debe decirse que la afirmación de lo «nuevo» casi siempre va acompañada de gestos de agresión hacia lo «viejo» y nosotros, los anarquistas, ciertamente no somos la excepción. No faltaron los ataques verbales a los anarquistas «oficiales» («anarquistas de salón», «cobardes», «reformistas», «burgueses»…), nada trágico, dinámica normal (aunque desagradable y contraproducente) dentro un movimiento, el anarquista, rebosante de pasiones y creencias en conflicto y (déjame decirte) precisamente por esta razón sigue siendo vital.

Tú argumenta que los debates corren el riesgo de reducirse a meros «juegos de palabras para sí mismos» y que «reproducibilidad, informalidad, anonimato» están lejos de ser verdaderos hallazgos «teórico-prácticos», ya que están en la raíz (a priori) de una «Lógica de facción distorsionada». Tendría razón si tales prácticas nunca se hubieran probado en terreno, pero en realidad una parte importante del movimiento las ha experimentado durante años en su propia piel. He estado en prisión durante años por esto. Para bien o para mal, he probado en la práctica, en la realidad, la efectividad y las consecuencias de estos «conceptos». He disfrutado de victorias emocionantes y he sufrido derrotas incómodas. Cuando «ensuciamos» nuestras manos con acción, los altibajos son inevitables. Cuando confrontamos ciertas dinámicas de conflicto, no podemos estar seguros de nada. Todo es posible, incluso las cosas más inimaginables pueden materializarse como por arte de magia. La única certeza que tenemos es que solo chocando concretamente con el poder podemos reelaborar, expandir y mejorar nuestra acción y práctica, el resto es secundario. «Reproducibilidad, informalidad, anonimato», tres palabras simples que para mí significan mucho más que teorías abstractas e inteligentes. Soy el intento (no siempre exitoso) de ser coherente y vivir mi anarquía aquí, ahora.

La «reproducibilidad» lo conecta con una sensación: la alegría de ver las propias prácticas (las acciones de los anarquistas) sorprende, extendiéndose por todas partes. En la década de 1980, vi la epidemia de enredos en todo el país, décadas después fui testigo, consternado y lleno de entusiasmo, de campañas internacionales y la explosión de FAI / FRI en todo el mundo. Experiencias pasadas (demasiado rápido, a veces), pero que te dejan el signo de una vida plena, digna de ser vivida, la vida de un anarquista de acción rebosante de optimismo. Estas son satisfacciones que son difíciles de entender para aquellos que no las han experimentado, pero fáciles de lograr, simplemente salta a la refriega y pasa de la teoría a la acción, para que un mundo se abra…

Para mí, «informalidad» es sobre todo amistad y amor entre compañeros que comparten todo, incluso decepciones (inevitable en las relaciones humanas, por su naturaleza voluble). Hermanos y hermanas en la guerra unidos por una pasión: la destrucción de lo existente que es suficiente por sí misma y que no necesita la restricción de una organización. Una vida vivida intensamente, un puñado de compañeros que hacen lealtad y respeto por la palabra dada una fortaleza infranqueable, siempre permitiéndose resistir.

El «anonimato» es libertad porque nos da la oportunidad de atacar una y otra vez … Y a pesar de esto (especialmente por esta razón) nos permite continuar actuando incluso a la luz del sol, no aislarnos del «movimiento», reduciendo en gran medida el correr el riesgo de convertirse en «puntos de referencia», «líderes» que imponen su voluntad de una mayor experiencia y propensión a la acción, y siempre deben tener en cuenta que la falta de autocrítica aumenta a la velocidad de la luz. Por la corta y limitada experiencia que he experimentado, puedo decir que en el anonimato hay una especie de «esquizofrenia» saludable. Una parte de ti se comunica con la acción, otra parte de ti vive la vida del «movimiento», pero sin tu atención, tu palabra es tan buena como la de los demás. Los problemas (al menos en mi caso) se producen cuando el anonimato muere y la necesidad de «clandestinidad» se hace cargo. Nunca me pregunté en serio sobre ese problema. Después del gambizzazioni contra Adinolfi pude escapar, tuve la oportunidad de hacerlo, pero el miedo a dejar mi afecto y mi vida me bloquearon. En ese caso, se crea justificaciones, se convence de que tal vez no lo arresten. Digo esto para dejar en claro que cada uno de nosotros tiene sus límites (grandes, como en mi caso) que valen la pena. Lo importante es aprender de los errores, no esconderse, no avergonzarse de ellos; Es más importante reflexionar sobre sus propias deficiencias que sobre sus fortalezas, sus éxitos, solo de esta manera podríamos mejorar.

A lo largo de los años, estas tres prácticas se han probado en terreno y, aunque (a veces) han producido una «lógica de facciones distorsionada», representan la parte más vital y combativa de la anarquía, su realización en el mundo. Especialmente cuando estos debates involucran a compañeros que practican la acción, en ese caso adquieren un valor realmente diferente. Precisamente por esta razón, incluso entre aquellos que practican la informalidad, nunca han faltado los contrastes, incluso los fuertes. No es sorprendente, especialmente si pensamos que esta última (informalidad) puede caracterizarse por diferentes dinámicas tanto desde el punto de vista «estructural-organizacional» como desde el punto de vista «operativo». A lo largo de los años, los mayores conflictos han tenido lugar por las reivindicaciones de las acciones y, sobre todo, por el uso de siglas, en segundo lugar por el concepto de «espectacularización» que se refiere a ciertas acciones acusadas de no ser reproducibles. En realidad, estamos hablando de diferentes prácticas que tienen propósitos diferentes, no contrastantes pero profundamente distintos. Que implican actitudes opuestas y elecciones de estilo de vida y que dan lugar a los dos lados de la anarquía de acción actual. Por un lado, la concepción «antisocial» y «nihilista» que con la violencia de la acción llevada a las consecuencias extremas restablece el «mito» de «vengar la anarquía»; Las implicaciones «sociales» de su acción existen, pero se verán mañana, cuando este «mito» haya roto los corazones de los oprimidos. Por otro lado, el anarquista «social», el insurreccionista que, al tiempo que facilita el crecimiento colectivo y cuantitativo, está dispuesto (estableciendo objetivos intermedios en luchas específicas) para limitar y calibrar su violencia destructiva. Para comprender mejor, veamos cuáles son estas diferencias específicamente: desde un punto de vista «estructural-organizacional», son notables, entre los pequeños «grupos de afinidad» dispersos por todo el territorio que, desconectados entre sí, se comunican a través de las reivindicaciones, promoviendo «campañas internacionales» y «grupos de afinidad» vinculados a una lucha específica en el área que se relacionan con «asambleas abiertas» extendidas a la población y al «movimiento». Igualmente radicales son las diferencias en el nivel «operativo». Por un lado, acciones de violencia y fuerte impacto que tienen como objetivo la «propaganda por el hecho», la simple propagación del terror entre las filas de los explotadores. Entonces, una acción que no necesita comprometerse, mediar con lo existente porque no apunta a una lucha intermedia. Su único propósito (además del placer puro, beneficioso y placentero de la destrucción) es regenerar a toda costa el «mito» de «vengar la anarquía», del «sol del futuro», de la «revolución anarquista». A través de la «propaganda por el hecho» revive este «mito» al recuperar esa credibilidad entre los explotados que con el tiempo hemos perdido. Credibilidad que obtendremos con acciones que no establecerán ningún límite porque tendrán un solo objetivo, el profundamente ético de golpear duro a los explotadores vengando a los explotados. Entonces, una práctica que apela al lado «nihilista», el lado «oscuro» de la anarquía, la venganza, el odio, la violencia y una fuerte irracionalidad dictada por el «loco» y valiente deseo de libertad, en mi opinión, la parte más viva y optimista de nuestro anarquía, la que nos llevará a la revolución. Por otro lado, el insurreccionalismo (anarquismo social) con su vínculo con el territorio, con sus acciones se oponen a que los reformistas y gradualistas se tomen todo tipo de conducción. Acciones que tienen como objetivo la concreción inmediata de una lucha específica, que debe tener en cuenta las asambleas populares y relacionarse con las personas. A veces, obligándose a graduar nuestras intervenciones para no correr el riesgo de permanecer aislado, de ser expulsado de los «juegos». Acciones mediadas por el contexto social que las rodea. La característica de este tipo de acción es perseguir objetivos que involucran la vida concreta de las personas, uniéndolas firmemente a la realidad de resultados inmediatos, aunque parciales, que tienen la ventaja de hacer que las personas comprendan el potencial real de la acción directa, de negarse a la delegación. Ambas prácticas se caracterizan por un gran salto cualitativo, que en mi opinión, no se puede ignorar, lo que la coloca por encima de todas las demás prácticas anarquistas: la acción destructiva, la acción armada, el cuestionamiento del monopolio estatal sobre la violencia. Solo podemos comenzar con esto para poner el mundo patas arriba, revolucionarlo porque la semilla de la futura hermandad ya vive en conflicto y en la forma en que tenemos que organizarlo. Solo en un contexto de lucha, conflicto, podemos saborear de inmediato hoy la pureza de las relaciones libres, del amor, de la vida, de la solidaridad revolucionaria. El resto está en peligro, vida tranquila, alienación, una larga proyección. La anarquía no vive en lo que decimos o escribimos, sino en lo que hacemos. Me gustaría dar por sentado que aquellos que hablan sobre ciertas prácticas las han experimentado en su propia piel, pero desafortunadamente este no es siempre el caso. Por esto (en mi opinión) deberíamos prestar más atención a los textos y reflexiones que encontramos en las afirmaciones. En esos casos, no podemos estar equivocados, quienes los escribieron actuaron poniendo sus vidas en juego. Por la fuerza de las cosas, sus palabras tienen una materialidad, una concreción, un mayor peso, sabemos con certeza que quien las escribió ha tomado medidas poniendo en riesgo su existencia. La fuerza de la comunicación a través de las acciones radica precisamente en esto. Algunos compañeros realizan afirmaciones inútiles, textos llenos de demagogia, puede ser, pero al menos en estos (por muy «demagógicos» que parezcan) estamos seguros de que las palabras llevan la «carga» de la vida vivida, agitada. Esto falta en muchos textos llenos de literatura «espléndida» pero efímera porque carecen de retroalimentación real, separados de la lucha, lejos de la vida.

Durante algunos años preso ha tomado una posición «contra la revolución». Una posición que imaginamos que has ganado en prisión, dado que la reivindicación de la Núcleo Olga / FAI-FRI termina con una declaración de amor por la revolución social. Creemos que hemos entendido perfectamente su posición, es decir, la provocación «contra esperar la revolución», lo que significa posponer la acción a tiempos mejores, cuando existan condiciones objetivas. En resumen, esperar y ver en todas sus salsas, aunque cocinadas con recetas revolucionarias. Mientras permanezca una provocación, la hay. La paradoja dialéctica: los revolucionarios de hoy son reformistas. Es efectivo. Pero deja de ser efectivo si se abandona el uso paradójico de la expresión. Tratemos de explicarlo. Es eficaz contra el llamado anarquismo social, social, pero no clasista, que «hace frente» a una burguesía para tener éxito en objetivos específicos (no hacer un trabajo, defender derechos, etc.), a la espera de que las condiciones mejoren para la revolución. Un poco como lo que se dijo en el momento de la guerra en España en 1936: primero gane la guerra, luego haga la revolución. Por lo tanto, es efectivo contra el frente que pospone la revolución, después de haber resuelto problemas más apremiantes, para resolver cuáles, precisamente, se hacen alianzas con aquellos temas que la revolución debería exterminar. Entonces te preguntamos: ¿no es como darle la pelota a tu oponente? ¿Qué más debes esperar para la revolución? ¿Acaso el capitalismo ya no ha destruido nuestro planeta lo suficiente? ¿No ha cargado ya los hombros lo suficientemente de generaciones explotados? En lugar de decir que la revolución ha terminado, sería mejor defender la necesidad de la revolución aquí y ahora, contra aquellos que quieren reprogramarla en un futuro lejano para no perturbar el sueño pacífico, por ejemplo, el dueño de una viña que no quiere ver afectado el trabajo en su campo, donde pueda seguir explotando a los migrantes como esclavos, pero le teme a la revolución más que a cualquier otra cosa, ya que le quitaríamos, como dicen, la casa y la viña.

Esta vez seremos duros: el riesgo, cuando se dice que la revolución ha terminado, es que hay compañeros tan drogados, y los hay, y cómo, que no entienden que esto es una provocación, ¡y realmente lo creen! Por lo tanto, sus inventivas contra la revolución pueden no empujar a los compañeros a actuar aquí y ahora, sino a no actuar en lo absoluto. Los rebeldes necesitan un sueño; ¿Por qué ir a la cárcel o ser asesinado?

Además, hoy, para enfrentar la revolución, no la tomes, no es tan original. Francis Fukuyama comenzó en 1992 con su ensayo «El fin de la historia». Según el filósofo del régimen estadounidense, todo había terminado: la democracia, el capitalismo, el estado liberal había ganado para siempre. La eterna pesadilla del eterno presente. Un paradigma filosófico-social que la sociedad ha reificado de varias maneras: desde la televisión hasta el consumismo en la web, los objetos de consumo están cambiando muy rápidamente, pero por otro lado, parece que siempre ha vivido en la misma era durante treinta años. Y dado que los anarquistas, incluso aquellos que se profesan a sí mismos más antisociales, viven en esta sociedad y absorben sus vicios e ideas, muchos anarquistas han comenzado a pensar exactamente como el sistema quería que pensáramos: de los artículos en «A-revista anarquista» o «Nueva Humanidad» que pontifica al final de la revolución social violenta, que debería ser reemplazada por un anarquismo como idea cultural, kantiana, normativa… hasta los compañeros que una vez lucharon hoy están deprimidos, porque, a veces, la ausencia de una perspectiva revolucionaria significa también ausencia de fantasía de diseño. Invento una serie de acciones también porque hay un proyecto que estimula mi mente…

¿No parece un error haberse metido en este tema, aunque desde una ambición completamente diferente?

Para justificar mi «renuncia» a la «revolución», podría citar a Camus: «Dado que ya no vivimos en los tiempos de la revolución, aprendemos a vivir al menos el tiempo de la revuelta». En realidad, estoy de acuerdo con él solo en un punto: hoy ciertamente no vivimos el tiempo de la «revolución», sino el de la «revuelta». Pero quiero que quede claro que mi elección por la «revuelta» no es una retirada, ni una invitación a conformarse con la mitad de una medida en un período de escasez. Convencido como estoy de que no hay «revolución» sin una secuencia de incontables disturbios que la preceden y la preparan. Estas revueltas nos permiten vivir, de forma inmediata y plena, el placer de nuestra anarquía (nacimos para esto, es nuestra naturaleza) y abrirnos al mundo al construir revuelta tras revuelta, acción tras acción, el «mito» del «sol debe tomar su lugar», construyendo ladrillo por ladrillo nuestra credibilidad ante los oprimidos sin los cuales nunca puede haber una «revolución» digna de esa persona. Nuestro papel hoy solo puede ser este: atacar, atacar y atacar de nuevo… Forjando con sangre, sudor y un inmenso placer el «mito» de «vengar la anarquía». Una revolución anarquista es posible. Solo tenemos que encontrar el coraje y la fuerza para apoyar una perspectiva tan imaginativa y utópica que no tiene nada de «ideológico» y «autoritario» precisamente porque es intrínsecamente imaginativo y utópico. En la reivindicación del núcleo «Olga», surge de este optimismo con toda evidencia, traduciéndose en una declaración de amor desapasionada hacia la «revolución social». En ese momento era (y sigue siendo, pero hoy lo hago de una manera más compleja) importante relanzar la acción en vista de un cambio y una inversión general de las cosas del mundo (revolución social). Dado que en su pregunta menciona la reivindicación del disparo contra Adinolfi, permítame decir que, en cualquier caso, la escritura tenía grandes límites. Estaba totalmente replegado sobre sí mismo (dirigido casi exclusivamente al movimiento anarquista), el problema nuclear se abordó superficialmente y la cuestión de la tecnología, de la «megamáquina» (ahora central para mí) ni siquiera se tocó. La crítica que en ese momento algunos compañeros hicieron a esa afirmación de ser esencialmente una secuencia de acusaciones contra los otros componentes del movimiento contenía verdades. Lo que intento decirte es que, con el tiempo, los análisis evolucionan, lo importante es no rendirse, no quedarse quieto y, sobre todo, nunca ceder al poder, lo que en mi caso significa no rendirse (en la situación en la que ni siquiera estoy teóricamente) al choque violento con el sistema, a la lucha armada, cueste lo que cuesta. Mantenerse igual a uno mismo no siempre es una cualidad, a veces equivalente a una derrota, nos hace predecibles, en algunos casos «folclóricos». La coherencia no debe significar viajar y siempre ir por el mismo camino. El estancamiento de la estrategia de uno es en realidad un suicidio, y no aporta nada nuevo a la lucha. Estar encerrado en una celda no debe impedirme crecer y buscar nuevos caminos. Para tener la fuerza para alzarme, es suficiente mantener firmemente la crítica y la ironía hacia tí y el mundo. Autocrítica e ironía: dos anticuerpos esenciales para no transformarnos en fanáticos, trombones de una ideología. Así que no debería sorprenderse si hoy contradigo lo que he dicho en el pasado, cuestionando la credibilidad en nuestras bocas del término «revolución», que viene a argumentar, como dije en esta entrevista, que «revolución» como una palabra me suena vacío y por lo tanto «enemigo».

Este tipo de «traición» es ciertamente una provocación (como tú dices), pero conlleva una «crítica» sustancial vinculada a mi intento de «análisis» de la realidad que tiene sus grandes límites, pero que tiene un sentido tangible en la practica. Casi todos los anarquistas se llenan la boca de «revolución», no pocos actúan en consecuencia golpeando estructuras de poder, a su vez muy pocos van más allá golpeando a hombres y mujeres de las jerarquías de dominación, pero también en estos casos el sonido de esto la palabra continúa chirriando con la realidad, sonando falsa, fuera de lugar. Si queremos ser honestos, tenemos que decirnos, incluso cuando participamos en levantamientos e insurrecciones en países lejanos, dando nuestra generosa contribución, sabemos bien que, incluso si la causa por la que estamos luchando es muy justa, nunca conducirá a una revolución anarquista. Estamos convencidos de que con la «realidad» siempre debemos comprometernos, tan convencidos de que ya no es la realidad la que nos transforma, somos nosotros quienes corremos hacia ella adaptándonos y renunciando a nuestra idea de extrema libertad en vista de una «realidad» posible, algo concreto. De esta manera nos empañamos, nos diluimos, perdemos nuestra carga utópica, renunciamos a la «revolución anarquista», una perspectiva para nosotros ahora «fuera de este mundo», «anacrónica», imposible de lograr. Ya no lo creemos, esta es la verdad, en el fondo de nuestros corazones, día tras día, año tras año, el «realismo» ha socavado nuestras certezas, cavando un agujero casi infranqueable. Afortunadamente, el citado Fukuyama estaba equivocado, los juegos no han terminado, la historia no ha llegado a su fin. La historia humana (al menos hasta ahora) siempre se ha caracterizado por saltos hacia adelante, momentos históricos en los que la ruptura «revolucionaria» es inevitable ya que es inexorable. El mundo que nos rodea cambia cada vez más rápido, pero la tecnología que se vuelve loca aún no ha logrado afectar significativamente nuestra humanidad, nuestros instintos, nuestra «alma». Pero como dijimos, las apuestas han aumentado, ahora están en juego la supervivencia misma de la humanidad y de la vida en este planeta. La única posibilidad concreta que tenemos de revertir esta tendencia es la «revuelta anarquista» con toda su carga disruptiva de sentimientos, pasiones, irracionalidad, odio de clase, instintos antitecnológicos contra el llamado «progreso científico». No será la racionalidad, la moderación, el equilibrio lo que nos salvará, sino la irracionalidad de las pasiones, los sentimientos, el odio, el amor, la ira, la venganza. No es el momento de construir nuevas empresas sino de destruir las existentes. Es el momento de la revuelta, de la «fascinación» del «mito» de la «revolución anarquista». Entonces la «revolución» construirá,  pero esto no debe preocuparnos porque no hay revolución en progreso. Es por eso que hoy la «revolución anarquista» suena anacrónica, un concepto fuera de este mundo. Este concepto puede recuperar un sentido, su concreción, su actualidad solo si va acompañado de «revuelta», de VIOLENCIA. La «revuelta» está satisfecha con el «pathos» (sentimientos, pasiones, fascinación) y la «praxis» (acción destructiva, la propaganda por el hecho, la violencia). La «revolución» es un concepto completo y complejo, también necesita «ethos» (valores) y «logos» (estrategia, racionalidad). Con ethos y logos no se construyen los «mitos», no provocan las revueltas que hacen revoluciones[^2] . Y las revoluciones solo llegan cuando las revueltas han abierto una brecha en los corazones de los hombres, las mujeres, los oprimidos, los excluidos. Todo tiene su momento, cada acción es hija de su tiempo. La «revolución anarquista» es la hija de las «revueltas anarquistas», la hija de nuestra violencia revolucionaria. Por lo tanto, no estamos viviendo en un período de crisis de la anarquía sino de regeneración.

La «revuelta» y la «revolución» están unidas por dos hilos, aunque interdependientes, interconectados, siempre en armonía. Diré más, la «revolución» no debe convertirse en un «status quo», debe ser una especie de revuelta permanente, de experimentación continua e «infinita». El «mito» es la invención que resulta en la «revolución». Después de todo, «historia» y «mito» tienen el mismo propósito: «pintar al hombre eterno bajo el hombre del momento»; mujeres y hombres en rebelión, destructores y creadores de nuevas sociedades, nuevos mundos.

También discutiendo algunas ideas y concepciones anarquistas, como las que reflexionamos en esta entrevista, en este diálogo, ahora nuestros pensamientos también terminan en esos medios, en esas publicaciones, que permiten la discusión de las ideas y prácticas del anarquismo, además de posibilitar la propaganda o difusión de la misma. Claramente, existen diferencias sustanciales entre la propaganda y la difusión de ideas anarquistas. La mera difusión parece dejar una sensación de indeterminación. Entonces nos preguntamos: ¿qué significado puede tener hoy, en un mundo donde cualquiera está invitado a difundir su basura intelectual y suavizar sus ideas anarquistas con su cultura, con sus propias opiniones y consideraciones? En cambio, en lo que respecta al término y al concepto de propaganda, nos parece que, en contextos anarquistas, ha adquirido un valor casi negativo. Parece que el propagar ideas anarquistas es un hecho malicioso, ya que esto correspondería en un intento de convencer o persuadir a «la gente» («y luego la propaganda lo hace poder»). No pensamos de la misma manera. Queremos dar al final ese valor más profundo que une la posibilidad de dar a conocer las propias ideas también para llegar a posibles cómplices a una agitación constante destinada a mantener el pensamiento anarquista en crisis, también esta expresión del conflicto contra el poder, nunca separada de la acción.

La propaganda anarquista, es algo de otro tiempo, para alguien que ha caído con otra propaganda, la del por el hecho. También sabemos que, dependiendo del tiempo, los términos pueden tener significados y significados muy diferentes, pero no queremos dar demasiadas vueltas a las palabras. En resumen, ¿qué significa para tí la propaganda anarquista hoy? Y luego, muy pesado, cae otra roca: en la era de Internet, sitios y blogs, incluso los anarquistas se han «aventurado» (por así decirlo) en la red; esto ha tenido varias consecuencias negativas, en nuestra opinión. Entre estos, la desaparición casi completa de publicaciones impresas que no actúan como un simple contenedor y la total dependencia de las herramientas telemáticas para darse cuenta de una miríada de «noticias» y hechos diferentes, inherentes al movimiento anarquista. Además, el uso de Internet ha llevado a una mayor «internacionalización» de algunos aspectos de la comunicación entre anarquistas, además de haber dictado una nueva velocidad en la comunicación misma. Hay quienes piensan que es posible utilizar estas herramientas que no comprometen indebidamente las palabras y el significado de lo que decimos; y quien, como el escritor, cree que estas son herramientas y logros tecnológicos que son el fruto del poder. Sigue habiendo un discurso gravoso en el que hay mucho que decir. Que piensas.

La «difusión de ideas» y la «propaganda», el «pensamiento» y la «acción», es el corazón de la coherencia anarquista, de la acción anarquista que siempre deben coexistir. Difusión de ideas: el debate entre anarquistas, la profundización y evolución de nuestros análisis, de nuestro pensamiento. Propaganda: apertura al mundo a través de hechos, acciones, manifestaciones, enfrentamientos callejeros, acciones destructivas que hablan a todos. El poder en un estado democrático persigue, contrarresta la «propaganda» cuando se toman acciones, y también con aquellos anarquistas que con sitios web y periódicos incitan a la acción. Esto es indicativo de qué el poder teme, teme nuestras palabras cuando claramente hacen «propaganda», teme el pensamiento que impulsa la acción, el pensamiento que se convierte en acción. Luego, cuando la difusión de ideas se lleva a cabo a través de la «propaganda por el hecho» a los Estados, todo lo que queda es ceder y perder poder o reaccionar y reprimir con violencia. La difusión de nuestro pensamiento iconoclasta en combinación con nuestra acción corre el riesgo de convertirse en mortal para cualquier «poder» democrático o dictatorial, ya que no contempla la construcción de un nuevo estado, de un «contrapoder». Por esta razón, la represión se desata incluso de antemano contra la simple propaganda de la acción realizada con nuestros escritos.

Se dice que las ideas y las intuiciones se forjan solo en la acción, pero las reflexiones que las determinan deben tener su propia concreción al observar el efecto que las acciones tienen en la realidad. Los que afirman que la «propaganda» tiene un mal nombre dado que es un «instrumento político» tienen razón, pero si la vinculamos a la acción, adquiere ética, fuerza y belleza. Debemos ser pragmáticos cuando elegimos un «instrumento», nunca independientemente de su utilidad. Los tiempos cambian y la parafernalia disponible para nosotros, debemos actualizarnos, nuestra prensa (periódicos, revistas) son herramientas insuficientes para comunicarse con las «masas», a millones de oprimidos. La «prensa» encuentra su significado casi exclusivamente como un «lugar físico» de debate, evolución de nuestras ideas y comunicación entre nosotros. Nunca me cansaré de repetirlo, hoy, la única forma en que tenemos para llegar a un número significativo de excluidos es a través de la acción «ejemplar», la acción destructiva. Reivindicaciones, pequeños grupos de compañeros que practican la lucha armada, compañeras que salen a la calle generando conflictos, solo de esta manera podemos atravesar la cortina de silencio que los Estados levantan alrededor de su dominio. Este no siempre ha sido el caso, en el pasado lejano nuestra prensa tuvo cierta influencia en las «masas», solo piensa en las decenas de miles de copias que se imprimieron en la década del 20 del siglo pasado en el periódico Malatesta, «Umanità Nova». El último intento generoso de construir algo como esto (al menos aquí en Italia) ocurrió en los años 90, cuando la parte más combativa del movimiento anarquista intentó fundar un periódico, un intento que fracasó después de la represión y el inmenso trabajo que hubiera servido para recaudar fondos, energía y habilidades. Por supuesto, desde un punto de vista «cultural», al menos desde 1968 en adelante, la influencia del pensamiento anarquista y libertario siempre ha sido fuerte en el arte, la sociología, la antropología… Pero esta es otra historia sobre el «papel impreso» pero también el tipo de anarquismo que en lugar de luchar y destruir el poder trata de limitarlo, poner parches, mejorar las cosas, no lo digo con desprecio, simplemente es una anarquía que no siento «mía».

Me preguntas si la tecnología que usamos para comunicar «compromete», distorsiona en profundidad lo que queremos decir. El dilema que me planteas es de vital importancia y creo que hay algo de verdad en lo que apoyas. El riesgo es en realidad muy alto, pero si queremos ser incisivos y efectivos con nuestra acción, no podemos evitar ensuciarnos las manos con la tecnología y, por lo tanto, con algo realmente tóxico y peligroso. Solo para entrar en el concreto, de la misma manera en que me «ensucié» las manos con una pistola, «instrumento de muerte», para poner fin a la acción contra Adinolfi, tuve que identificar previamente el objetivo, la dirección… con el internet, tuve que comprometerme con la tecnología. Sin mencionar la «necesidad» que a veces sentimos de comunicarnos al mayor número de compañeros dispersos por el mundo, nuestras reflexiones, las motivaciones de nuestras acciones, las olas represivas que nos golpean. El uso de un arma simple es mucho menos tóxico que el uso de la web, incluye menos riesgos porque está vinculado a la concreción, a la materialidad. Por supuesto, incluso en ese caso hay inconvenientes, corremos el riesgo de estar «fascinados», condicionados por el objeto, por el instrumento, de dejarnos llevar por la «violencia», de ceder ante derivas eficientes, especializadas, «militaristas», pero no es nada comparado con el riesgo que corremos utilizando la tecnología, aunque solo sea en términos de comunicación. Con la web y todos sus «derivados» tecnológicos, corremos el riesgo de separarnos por completo de la «realidad», convertirnos en extras en un videojuego y terminar «viviendo» en un mundo virtual hecho de charlas «subversivas» que nos da la ilusión de hacer , de actuar, pero eso realmente nos neutraliza al arrojarnos a los brazos del «poder» que lentamente (sin siquiera darnos cuenta) nos envuelve, quemando nuestra vida, nuestro tiempo, no de manera muy diferente de lo que le sucede con un prisionero encerrado en una celda. ¿Cuántos compañeros agotan su «revuelta» frente a un teclado? Al hacerlo, la alienación y la insatisfacción se alimentan mutuamente al encontrar una salida en la agresión de las personas más cercanas a nosotros. Las acusaciones de inconsistencia, si no peor, «caen como lluvia», lo realmente triste es que para muchos es la única forma de sentirse «revolucionario». Rugientes incitaciones a la acción de una radicalidad excepcional, pero nunca seguidas por hechos, solo palabras, porque todo es inconsistente y ficticio, tanto así que tenemos la excusa: «la coherencia no es de este mundo». Esto no significa que el discurso sobre la «pureza» del medio que se usa, si no se trata en la práctica, corre el riesgo de parecerse a los discursos teológicos que los padres de la iglesia tenían sobre el sexo de los ángeles: una broma, algo sin ningún tipo de conexión con la vida real. Por lo tanto, es necesario hacer un esfuerzo adicional e ingresar específicamente, en particular, por ejemplo, sin la web, la experiencia FAI / FRI de lucha armada (por limitada que sea en el tiempo) nunca podría haberse extendido por todo el mundo. Cada acción fue igualada por otra en respuesta en alguna parte distante del mundo, esto sin coordinación y organización estructurada. En este caso, «internet» ha permitido excluir los mecanismos autoritarios evitando, gracias al anonimato y al no conocimiento entre los diversos grupos de acción e individuos, el nacimiento de líderes y jerarquías. En una dinámica de este tipo (sin una estructura organizativa) la web se vuelve «importante» porque es orgánica y estructural a la misma acción, ni es de ninguna manera «caja de resonancia», «columna vertebral», si la comunicación se rompe, se «paraliza la conversación». Recibir noticias (reivindicaciones) de los/las anarquistas y de los países en rebelión nos permite actuar de manera más efectiva, de inmediato, golpeándolos en apoyo en «nuestro hogar», facilitando la internacionalización de las luchas.

Hoy no podemos limitarnos a pasar por alto la información ficticia y distorsionadora del poder haciendo «contrainformación», debemos ir más allá… Y aquí volvemos al título de esta entrevista, «¿Qué internacional?». ¿Cómo podemos armonizar nuestras fuerzas y construir la internacional que necesitamos (como se mencionó varias veces)? La circulación de noticias seguidas de campañas de acción internacional es un primer paso, difícil de lograr sin comunicación a través de «internet». No en vano, cuando una insurgencia se ve amenazada en un país, el «poder» inmediatamente censura y cierra la red. El choque, la revuelta se desarrolla naturalmente en la calle, entre la gente, es la guerra de guerrillas llevada a cabo por la «gente» en armas. La «contrainformación» no es suficiente, esto se vuelve revolucionario cuando alimenta la acción, cuando se convierte en una herramienta para los núcleos de acción que les permite armonizar sus ataques y desencadenar la insurrección generalizada. Solo actuando de esta manera podemos esbozar «una internacional anarquista», cuanto más simple sea su dinámica operativa, más efectiva será su acción y más probable será que tengamos un impacto real en nuestras vidas.

Una «herramienta» elemental, adaptable a la realidad, en constante evolución, creo que deberíamos centrarnos en este objetivo. FAI / FRI fue uno de los intentos de realizar tal «proyecto», un intento nacido de la crisis de este mundo, espontánea y naturalmente sin líderes y teóricos, de la voluntad y la acción de cientos de anarquistas en medio mundo. Creo firmemente que un día surgirá una «INTERNACIONAL NEGRA», como por arte de magia, de las cenizas de las muchas derrotas que hemos sufrido como anarquistas en la historia, y ese día surgirá un oxímoron, una organización sin organización, y será maravilloso …

 

[^1]:Tipo de ataque, que consta en disparar a las piernas del objetivo.

[^2]: Mis reflexiones sobre ethos, pathos, praxis y logos fueron inspiradas por Amedeo Bertolo en «Pensamiento y acción». Anarquismo como logos, praxis, ethos y pathos. Espero que nadie tenga una mala visión de la distancia «abismal» entre mi terrorismo anarquista y su anarquía creativa. La belleza de la anarquía radica precisamente en el hecho de que en el curso de la experimentación con nuevos caminos, a veces incluso en los «opuestos» se tocan. Bertolo estaba buscando el «equilibrio correcto» entre estas fuerzas, creo que solo de la colisión de estas puede surgir lo nuevo, porque la vida es un contraste: racional e irracional, odio y amor, cualquier cosa menos es un mortal «equilibrio» estático. La armonía es hija del «desequilibrio», del caos.

 

¿Qué internacional? Entrevista y diálogo con Alfredo Cospito desde la prisión de Ferrara. III Parte

(Barcelona) – Saqueo a un Veritas en el Raval

Nos informan de un saqueo en un super del Raval, en Karcelona, en concreto un Veritas

Durante el miércoles 29 de Abril un grupo de personas ha conseguido realizar un saqueo en un Veritas del Raval lanzando unas octavillas al salir con mensajes incitando a saquear supermercados y a a rebelarse contra este sistema que nos hace pasar hambre.
Nos hacen llegar esta foto donde se expone los productos saqueados y algunas de las octavillas lanzadas.

A continuación, la noticia del medio burgués Metrópoli abierta:
Anarquistas saquean un supermercado Veritas en Barcelona
El robo se ha producido en un establecimiento de la cadena en el Raval

Grupos anarquistas saquean un supermercado de la cadena Veritas en Barcelona. El robo se produjo ayer miércoles, en una de las tiendas de Veritas del barrio del Raval. En concreto, se trata del supermercado situado en la calle del Dr. Dou número 17, según han confirmado fuentes cercanas de la empresa a este medio. Según las mismas fuentes, se han producido amenazas en los últimos días contra diversos establecimientos de la cadena de supermercados premium.

La acción tiene un componente político anarquista. Según informa el portal ácrata Indymedia, tras el saqueo se lanzaron unas octavillas «incitando a saquear supermercados y a rebelarse contra este sistema que nos hace pasar hambre».
«SAQUEA TU SUPER DE PROXIMIDAD»

En la web han compartido una imagen con los productos robados y con diversos mensajes anarquistas. «Saquea tu super de proximidad», «roba y destroza», «en mi hambre mando yo», o «Papá Estado no te pido lo que me has robado» son algunas de las frases que acompañan los alimentos sustraídos de Veritas.

La acción se enmarca en una llamada anarquista internacional a la agitación. Según ha podido saber este medio, en Barcelona circula entre los grupos ácratas una llamada a quemar contenedores durante la noche de este 30 de abril, entre otras acciones.

La cita tiene lugar la noche previa al 1 de mayo, Día del Trabajador, cuando los anarquistas suelen hacer acto de presencia en la capital catalana. Este año, empero, la jornada quedará diluida por el estado de alarma decretado por el Gobierno hace 47 días.

 

[Barcelona] Saqueo a un Veritas en el Raval

2º de “Madrid Cuarentena City”, mediados de abril, publicación por la guerra social en tiempos de estado de alarma

En este número podéis encontrar:

-Todo va a ir bien.
-Trabajo, producción y consumo. La rueda de la explotación continúa.
-Crónica de la guerra social en estado de alarma.
-La solidaridad como arma.
-La ciudad: caldo de cultivo para enfermedades y control social
-De aquellos fangos estos lodos.
-Llamamiento a extender la okupación: “Okupa la cuarentena”

TODO VA A IR BIEN

Todo va a ir bien.
“Es la historia de un hombre que cae de un edificio de 50 pisos.
Para tranquilizarse mientras cae al vacío no para de decirse:
Hasta ahora todo va bien.
Hasta ahora todo va bien.
Hasta ahora todo va bien…

Pero lo importante no es la caída,
es el aterrizaje.
Como en la metáfora de la película francesa de “La haine”, vivimos en un
mundo que venía condenado al desastre. La destrucción continuada de los
ecosistemas para extraer materias primas, la degradación sistemática de
la corteza terrestre por los monocultivos y la agroindustria, la
expulsión o aniquilación de especies, la transformación de los océanos
en estercoleros, los daños irreversibles en la capa de ozono… han tenido
un avance exponencial en los últimos años. Nos han encaminado hacia una
más que evidente transformación, para mal, de la vida en la tierra.

Al mismo tiempo, hemos generado sociedades aniquiladoras de lo
diferente, enemigas del riesgo y la aventura. Perpetuadoras de
jerarquías y autoridades, esclavas de un sistema económico que prima el
discurrir de la mercancía por encima de todo. El beneficio como única
ideología. En las que lo virtual se impone a lo real. La simulación a la
experiencia.

Estas últimas semanas se iniciaron campañas en lugares como Italia o
España en la que se pedía a niñxs que dibujasen carteles con arcoíris y
el mensaje “todo va a salir bien” o “andrá tutto bene” para luego
colgarlos en los balcones o edificios públicos. Lamentablemente, este
iluso e inocente mensaje implica complacencia con todo lo anterior, un
anhelo de regreso a una realidad autodestructiva para las personas y
perjudicial para nuestro entorno.

Y todo esto lo hemos ido acompañando con una autoinculpación,
considerando a los individuos como culposos agentes responsables de la
transmisión de un virus, cuando es evidente que las enfermedades no se
convierten en pandemias por el hacer de unas cuantas personas, se
necesitan, y desde luego se dan y se daban, una serie de condiciones de
infraestructura (como el hacinamiento en grandes ciudades, por ejemplo),
ambientales, de movimiento, etc

Asumimos, entonces, los mandatos en tono paternalista y patriarcal, de
quedarnos en casa por nuestro bien y el de lxs demás. Pero cuando se nos
prohíbe ir solxs, o con las personas con las que compartimos casa, por
la calle, ¿estamos respondiendo a criterios médicos o de orden público?

Mientras, aplaudamos en los balcones y colguemos carteles… pero quizá no
va a ir bien. Es posible, incluso, que hagamos lo que hagamos no vaya a
ir bien. Las posibilidades de recuperación del planeta son infinitas, no
lo es tanto, sin embargo, que en este resurgir tras las cenizas podamos
seguir existiendo como especie. Pero no vamos a negarnos el placer de
disfrutar de este trayecto, aunque sea el último. Vamos a enfrentar,
pelear, experimentar, imaginar… Señalar y golpear a lxs responsables de
esta realidad y alejarnos con nuestras prácticas de su perpetuación.

Otro mundo es posible, decían los clásicos eslóganes izquierdistas, otro
final del mundo es posible, es la consigna que no nos queda más remedio
que adoptar, y lo hacemos con pasión. Muchxs sin esperanza, pero con la
llama en los ojos de cuando estás tan cerca que puedes asomarte al
abismo.

 

Download Madrid cuarentena city 2

Primer día de mayo, corre con el lobo y el verano: una llamada al conflicto

Aquí, sencillamente nos podemos dar cuenta de que el gel hydroalcohólico
sirve tan para desinfectarse las manos como para encender fuegos.
O sea que no necesitamos directivas del estado
para cuidar a nuestrx amigxs. Y, una vez la cuestión de la supervivencia resuelta,
no tenemos nada mejor que hacer que salir en busca de una mala jugada,
más que nunca necesitamos venganza
y amistades realmente vividas.
Estando atrapados en este sistema futurista,
sólo podemos declarar la guerra a la normalidad
si no queremos morirnos de un aburrimiento aséptico.
Estamos delante de un movimiento doble.
Por un lado parece que el poder nunca ha sido mas fuerte,
nunca ha conquistado tan fuerte los corazones y espíritus de los ciudadanos dociles.
Por otro lado, parece que nunca
tuvo que gestionar una situación tan complicada
(al menos desde que nacimos).
Con esto, quizás se puede concluir dos cosas :
Primero, ahora ya no se trata de esperar a una masa cualquiera que
vendría a despertarse para afrontarlo (el estado, ndt).
Segundo, parece que es el momento adecuado para atacar.
Adecuado aquí no significa que sea el único buen momento.
Siempre es el buen momento par oponerse.
No, aquí adecuado significa que nuestro enemigo
está totalmente ocupado con otras cosas,
y que no se puede saber lo que nuestros actos podrían producir
como efecto en cadena (porque es una situación sin precedentes
en nuestra época), y tampoco si pronto tendremos otra ocasión.
Parece ser una apuesta interesante para los enemigos del poder.
Aprovechar la oportunidad y ver lo que podría ocurrir …
Ahora que las fuerzas de control, que sondean el territorio en
vehículos, drones o de pie, nunca han sido tan presentes y agotados,
¿que ocurriría si estuvieran amenazadas en sus baluartes con mensajes de
muerte pintados? ¿ Frecamente atacadas con algunas
piedras/cócteles/artificios o petardos en plena noche, cuando estan
durmiendo ? ¿ Asaltadas al patrullar ?
Ahora que las jaulas estan abarrotadas y que se muere detrás de una
valla, ¿que ocurriría si coches de guardias encontraran un
destornillador, un martillo, algunos encendedores ? ¿Si las personas que
vigilan y encerran, ya bajo presión constante, fueran asaltadas al
regresar a casa ?
Ahora que quasí todo el mundo trabaja/estudia/comparte/se relaja/se
instruye/se subleva/tiene sexo… detrás de una pantalla, ¿ que ocurriría
si algunos cables de fibra óptica bajo una trampa fácilmente accesible
fueran saboteados ?
Ahora que quasí todo el mundo « communica » con teléfonos.
Ordena/dispone/planifica/se organiza para producir (y a veces para
militar), o « cuida » con aplicaciones o llamadas constantes, ¿que
ocurriría si antenas de telefonia móvil (que, a veces, se encuentran en
sitios poco frecuentados) llegaran a ser fuera de servicio ?
Ahora que quasí todo el mundo vive confinado en una burbuja domótica
conectada con la matriz como si fuera un sucedáneo de su vida, ¿que
ocurriría si un torre de alta tensión cayera al suelo ?
No tenemos ninguna idea de lo que todo esto podría producir. Y es
precisamente por eso que sería imperativo intentarlo.
Divulga y traduce este texto si te ha gustado.
Ataca y conspira si quieres participar.
Communica y desarrolla tus ideas si quieres dialogar con otros rebeldes.
Este pequeño texto es una invitación par un mes de mayo peligroso.

Nota nº 1 : si estas demasiadx impaciente para esperar al mes de
mayo, y esta invitación te ha gustado, siéntete libre de atacar en
abril y de indicarlo en un posible comunicado.

Nota nº 2 : si estas demasiadx impaciente para esperar,
puedes atacar en abril y en mayo !

[Llamamiento] [Desde algún lugar] Primer día de mayo, corre con el lobo y el verano: una llamada al conflicto

Madrid – «Quemando arcas»: Solidaridad con las encausadas en la Operación Arca

Sale a la luz el blog https://quemandoarcas.noblogs.org con diverso material relacionado con la Operación Arca, operación antiterrorista que golpeó al anarquismo en Madrid el pasado 13 de mayo. En el blog se pueden encontrar análisis, propaganda, info de otros casos represivos de la ciudad contra el anarquismo, muestras de solidaridad… A continuación la presentación de la campaña.

El 13 de mayo de 2019, la policía nacional, junto con la brigada provincial de información de Madrid, irrumpen en dos edificios okupados del barrio de Tetuán. Ambos son domicilios pero uno de ellos es, a su vez, un espacio político abierto al público conocido como EOA La Emboscada.

La policía retiene a las personas que se encuentran dentro de los espacios, mientras realizan los registros. Durante el cual, llenan cajas de cartón con carteles, ropa de diferentes colores, herramientas de trabajo, cuadernos, diarios, agendas, pen drives, teléfonos móviles, etc.

También abren los ordenadores para extraer discos duros, tratan de clonar tarjetas de memoria para, finalmente, incautar prácticamente todos los aparatos electrónicos que encuentran. Tras seis horas de búsqueda, concluye el registro y se llevan detenidas a dos compañeras, las cuales son acusadas de delito de terrorismo.

Tras una noche en los calabozos de Moratalaz, son trasladadas a los calabozos de la Audiencia Nacional en la calle Génova, donde pasarán a disposición judicial esa misma mañana para, seguidamente, ser puestas en libertad a la espera de juicio.

Pasados varios meses se abre el secreto de sumario, momento en el que se tiene acceso a la información concreta de la acusación.

Desde 2017, la Brigada Provincial De Información viene investigando diferentes ataques, de diferentes características y de diferentes motivaciones, como por ejemplo incendio de coches de empresas de seguridad, colocación de artefactos explosivos en sucursales bancarias, rotura de cristales de partidos políticos o vandalismo contra inmobiliarias. Son más de 10 acciones desde 2017.

La acusación de terrorismo se justifica con la existencia de una ideología detrás de las acciones.

Como grupo de apoyo a las compañeras encausadas, no nos importa si para el Estado ellas son inocentes o culpables, si son criminales o terroristas. No queremos legitimar su espectáculo, ni un sistema judicial y político que han creado ellos para sus propios intereses. La única definición que reconocemos, y en la que nos reconocemos a nosotras mismas desde la complicidad, es la de anarquistas. Porque luchamos por recuperar nuestra vida y nuestra autonomía frente a este sistema autoritario.

Para nosotras la mejor manera de solidarizarse es continuar las luchas que compartimos, por eso estas compañeras y otras tantas, golpeadas a diario por el sistema, están presentes en ellas y las inspiran. Un guiño de complicidad a las que luchan, sean criminales, terroristas o simplemente anarquistas.

Sus jaulas no nos detienen.

[Madrid] «Quemando arcas»: Solidaridad con las encausadas en la Operación Arca

(Grecia) – Lesbos, o el arte de lavarse las manos

– Lávese las manos con frecuencia con un desinfectante de manos a base de alcohol o con agua y jabón.

– Mantenga al menos 1 metro (3 pies) de distancia entre usted y las demás personas, particularmente aquellas que tosan, estornuden y tengan fiebre.

– Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, solicite atención médica a tiempo.

– Permanezca en casa.

 

Nos sabemos de memoria las instrucciones, repetidas hasta la saciedad, que según la Organización Mundial de la Salud debemos seguir para frenar el avance del COVID-19. Sin embargo, ninguna de estas medidas es realista para quienes se encuentran en los múltiples campos de personas refugiadas.

 

El barco de la asociación Mare Liberum lleva dos años en el Mar Egeo, y actualmente su tripulación consta de 7 integrantes. Su trabajo se centra en controlar la frontera marítima entre Turquía y varias islas griegas, principalmente Lesbos, para vigilar el cumplimiento en materia de Derechos Humanos: se registra el trayecto de los dinghies (pequeñas embarcaciones en las que viajan las personas hacia Grecia) y se aseguran de que los guardacostas realmente estén realizando labores de salvamento. Otra de sus tareas es la difusión de lo que ocurre en la isla y, en tiempos en los que nos bombardean constantemente con las víctimas de coronavirus, es importante no olvidar a quienes el sistema ignora.

Los principales campos de refugiadas en Lesbos, aunque no los únicos, son Kara Tepe y Moria. Actualmente, en este último conviven entre 20000 y 22000 personas cuyas necesidades básicas, independientemente de la pandemia, no están en absoluto cubiertas: prácticamente no tienen agua y para conseguir la comida tienen que estar haciendo fila durante horas. Tampoco es un lugar seguro: hay ataques casi todos los días, en las colas (que hay que hacer para casi todo) siempre existe el peligro de recibir una puñalada, muchas mujeres* son víctimas de violaciones y demás agresiones sexuales… Sin mencionar los repetidos ataques por parte de grupos de ultraderecha ante la pasividad de las autoridades griegas.

En Grecia, como en prácticamente la totalidad de los países europeos, las medidas adoptadas frente al coronavirus obligan a la gente a quedarse en sus casas y se multa a quienes las incumplen. Resulta curioso que nadie multe a unos Gobiernos que se niegan a posibilitar su cumplimiento. ¿Cómo van a lavarse frecuentemente las manos o a mantener las distancias más de 20000 personas en un lugar como Moria, donde hay un grifo por cada 1300 pares de manos? Desde dentro denuncian que aunque acudan a la clínica con fiebre y posibles síntomas, no pueden (o no quieren) hacerles un test, por lo que no se sabe si realmente hay presencia del virus. Ni desde ACNUR ni desde la administración del campo se hace prácticamente nada para mejorar las medidas higiénicas y, aunque varias ONGs gestionen el acceso a tanques de agua o cosan mascarillas, es un problema que no puede afrontarse en una estructura de estas características.

Desde marzo existen también unos campos “de cuarentena”, más pequeños y situados al norte de la isla, a los que se ha destinado a todas aquellas personas que llegaron más recientemente. Debido al coronavirus, el Gobierno griego abolió el derecho a asilo (algo que realmente no es posible pero igualmente hizo) y tomó la decisión de deportar a estas personas. Por ahora, el grupo que fue trasladado a los campos de detención en Grecia continental para ser deportado todavía continúa ahí. Quienes permanecen en Lesbos siguen a la espera, sin saber muy bien qué pasará, recibiendo comida una vez al día y sin duchas, ni baño, ni asistencia médica.

Aunque a día de hoy no existe ningún caso confirmado en Moria, sí los hay en otros campos en Grecia continental. Teniendo en cuenta las condiciones del campo y la falta de medidas de protección, la llegada del cornoavirus a un lugar como Moria supondría una verdadera catástrofe humanitaria. Por ello, varios colectivos y organizaciones de diferentes países europeos están llevando a cabo una serie de iniciativas exigiendo a los Gobiernos que asuman responsabilidades y tomen medidas para evitarla. Una de ellas es el movimiento #LeaveNoOneBehind, probablemente el más grande a nivel europeo, que exige la inmediata y completa evacuación de los campos y el realojo de estas personas en un lugar donde puedan vivir dignamente y protegidas frente al virus.

No podemos salir a la calle pero eso no significa que tengamos que dejar de actuar, aunque dadas las circunstancias lo que podamos hacer no sea mucho. Es importante seguir contando y difundiendo lo que está sucediendo más allá de nuestros círculos libertarios, más allá de las paredes de nuestra cuarentena. La presión también puede ejercerse a través de los medios y las redes sociales, llamando por teléfono o escribiendo mails a Presidencia o los Ministerios de Interior y Asuntos Exteriores para colapsar sus medios de comunicación y exigir que saquen a la gente de los campos.

La protección, en tiempos de corona, también tiene que ser para todxs.

Desde aquí, lo aconsejable (contrariamente a lo que nos dicen) es que dejemos de lavarnos las manos. Dejemos de limpiar cualquier resto de responsabilidad y hagamos que roce a roce se propague el peligroso virus de la conciencia. Saben que esa será la verdadera pandemia,

Flo e Isa (Mare Liberum), Chera

[Grecia] Lesbos, o el arte de lavarse las manos

Reino Unido – un balance de los ataques incendiarios a las antenas de telecomunicaciones

Todavía mas antenas de telecomunicaciones han sido atacados tras una serie de ataques incendiarios en el Reino Unido en esta primera semana de abril.

En el arco de 24 horas, la red de telefonía móvil de Vodafone ha sido objeto de cuatro ataques (uno de los cuales en un sito que el operador comparte con O2), lo que lleva a 20 el número de incidentes en todo el país, entre los cuales incendios, intentos de incendio, devastaciones voluntarias y vandalismo. Entre estos se encuentran algunos incendios de repetidores en Birmingham, Belfast, Manchester y a Liverpool los días 2 y 3 de abril.

Esta serie de ataques se habría desatado en relación a las voces difundidas en Internet y en las redes sociales según la cual la tecnología 5G, que se ha desarrollado en el Reino Unido a partir del 2019, estaría relacionada con la propagación del coronavirus. El poder y los medios de comunicación que están a sus pies han inmediatamente tratado de negar una a una uno los motivos infundados que habrían llevado a todos estos ataques: una «teoría sin sentido» que, incluso si es completamente oscura, parte del presupuesto de la nocividad real de las ondas (y en este caso aquellas de 5G), reinterpretándola en un contexto bien preciso de pandemia. En un país donde, como en Francia, numerosos colectivos y comités anti-5G están creciendo un poco por todas partes. Excepto que allí, no se permanece más en la oposición moral y pacifista.

En cualquier caso, estos incendios han tenido efectos nefastos muy reales sobre la rutina de alienación y explotación, especialmente en el período de estado de emergencia (sanitaria). Es esto, además, que han comunicado los lobbies de tecno-comunicación y otros portavoces de operadores de telecomunicaciones, después de haber hecho las cuentas de las antenas saboteadas, así como aquello de los técnicos o de los ingenieros de las grandes empresas (EE / BT, O2 y Vodafone) objetivos durante sus trabajos de reparación. Todo este pequeño mundo ya no esconde ni siquiera su inquietud ante esta hondada anti ondas, evocando en particular las perturbaciones causadas al teletrabajo y el funcionamiento de empresas vitales del país que, ellas, ciertamente, no pueden venir limitadas. En este momento, todos están en pie de guerra para detener – a través de la «desintoxicación»- este fenómeno sin precedentes, pero sin querer proporcionan al mismo tiempo un montón de razones, fundadas para el ataque, de actuar en la misma dirección. Esta vez para paralizar aquellos lugares en los cuales nuestras vidas se deciden, en los cuales nuestros cuerpos vienen maltratados y mutilados, para poner fin al control constante de nuestras vidas, a los arrestos domiciliares frente a un montón de pantallas, pequeñas o grandes, tan útiles para la explotación, al encuadramiento y al embrutimiento …

[Redactado a partir de un artículo del Sunday Times, 05.04.20]

[Reino Unido] Un balance de los ataques incendiarios a las antenas de telecomunicaciones

Italia – ilrovescio.info: crónica del estado de emergencia en Italia

Aquello que no aparece, la zona de sombra de aquello que viene dicho, la violencia detrás del desarrollo, el control detrás de la seguridad, la disciplina detrás de la educación, la esclavitud detrás del teléfono inteligente, la soledad detrás de la conexión, el sótano sangriento bajo el salón democrático, el gesto de rebelión no declarado, la insatisfacción detrás de las sonrisas falsas, la necesidad de amor que empuja detrás de la rabia, las clases detrás de la comunidad, el Estado detrás del bien público.

Pero también la tormenta de la revuelta, la experiencia histórica y la utopía de la revolución social, la agitación que hace saltar el mundo de la autoridad y de la mercancía, la libertad y la igualdad soñadas, vislumbradas, vividas. De todo esto nos gustaría hablar en esta web, comenzando por el estado actual de emergencia para ir también a otro lugar en el tiempo y el espacio.
Sentimos la exigencia de agregar al papel – que continuamos y continuaremos tercamente a ensuciar y a difundir –  otro instrumento de comunicación . Para decir nuestra opinión también sobre hechos y episodios aparentemente más pequeños, la asi llamada crónica, que sin embargo pueden abrir algunos destellos de reflexión sobre los tiempos en que vivimos y, como su contrario, sobre la vida por la que luchamos. Incluyendo aquellos hechos y episodios a los que difícilmente dedicaríamos un folleto. Para desenmascarar este o aquel proyecto del poder económico y político, dando a la injusticia nombre, apellido y dirección. Para intentar leer los conflictos latentes y dar a conocer las prácticas, incluso las pequeñas, de solidaridad y de autoorganización. Para lanzar citas para el debate y la lucha, y para contar a nuestra manera, contra el «monopolio del discurso» que la clase dominante ejerce a través de sus periódicos y sus televisores. Para dar cabida a las acciones que rompen el orden del dinero y de la jerarquía. Para meter en correspondencia las luchas de hoy con las contrahistorias de la utopía.
No  somos ni queremos ser «profesionales» ni queremos ser condicionados por la  «comunicación en tiempo real». Para comunicar realmente algo, se necesita vivirlo.

https://ilrovescio.info/

[Italia] ilrovescio.info: crónica del estado de emergencia en Italia

Barcelona – Intervención solidaria en la cárcel de Ward Ras y pintadas en sus alrededores

Recibimos por correo electrónico las siguientes noticias relacionadas con la situación en la cárcel de Ward Ras, Barcelona, y las muestras de solidaridad con las personas presas. Son solo una muestra más de la cantidad de motines y revueltas dentro de las cárceles de todo el mundo a raíz de las médidas impulsadas con el coronavirus de fondo. Las muestras de solidaridad, tampoco se han hecho esperar en forma de acciones, agitación, difusión y otras herramientas de comunicación. Para más información, podéis consultar el canal de Telegram «Trenca L´aïllament».

Concentración solidaria delante del centro Penitenciario de Ward Ras.

Nos comunican que ayer, día 6 de abril de de 2020, seis personas se concentraron delante del Centro Penitenciario de Ward Ras en protesta por las condiciones injustificables y de castigo que les han impuesto a las personas presas por la situación del estado de emergencia. Al grito de «libertad presxs», «abajo los muros» y «no estáis solas», acompañados por algunos petardos para que las presas pudieran escucharlas más allá del muro que las separaba, varios mossos d´esquadra salieron del centro increpando de forma intimidatoria y amenazantem provocando la huida de las personas, alertadas al mismo tiempo por los gritos de aviso de las presas de «¡Corred, corred».

Esto no conseguirá romper nuestra solidaridad, no debemos dejar de recordarles que no están solas. Abajo los muros y todo su sistema represor.

 

 

[Barcelona] Intervención solidaria en la cárcel de Ward Ras y pintadas en sus alrededores